DESOBEDIENCIA CIVIL

Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón. Eso nos han dicho siempre.
Todos alguna vez hemos fantaseado con la idea de jugar a ser Robbin Hood: repartir riquezas y combatir injusticias.
Encarnar el arquetipo del héroe. Los super héroes no existen,  los héroes si y son aquellas personas que tienen el valor de ser ellos mismos,  de arriesgar su vida y sus comodidades, su Libertad en pro de un ideal.
Estamos totalmente inmersos en una sociedad asentada sobre la máxima de que el Ser Humano solo busca su propio beneficio, su propio bienestar. Sabemos que esto no es así pero llevamos demasiado tiempo flotando sobre estas aguas como para no dejarnos arrastrar.
Las personas que nos venden como modelos a seguir y a quienes modestamente rendimos culto son aquellas que más fielmente siguen el perverso ideal del homo economicus. Debemos empezar a reemplazar en el imaginario colectivo estas personalidades por figuras más altruistas, más solidarias, con más valores.
Afortunadamente todo en esta Vida está sujeto al cambio y las cosas caen por su propio peso.
Por ejemplo, la esclavitud empezó siendo un deber moral del hombre blanco…. para acabar siendo una de las mayores atrocidades de la Historia humana. En el transcurso muchos fueron etiquetados de locos o delincuentes en el intento de defender aquellas voces del futuro que aún muy pocos podían escuchar.
Bien,  a nadie se le escapa que la sociedad actual se sustenta sobre las mismas bases de esclavitud. Una esclavitud más maquillada,  claro está,  pero aunque la mona se vista de seda mona se queda.
Tenemos la gran fortuna de asistir y poder participar del eco de las primeras voces. Y más aún, de la materialización de estas voces en acciones. Para esto hace falta valor. Más que valor: coraje. El coraje que se obtiene de la transmutación de la indignación e impotencia en pasión. De la certeza de que somos más que ovejas desprotegidas ante un sistema macabro.
Aunque pueda sonar utópico somos el pueblo,  somos el todo y solo nosotros podemos organizarnos para crear aquello que necesitamos.
Cuando la injusticia se vuelve ley la desobediencia es deber.
La revolución actual no pasa por cortar cabezas. La revolución actual es integral, debemos experimentarla cada uno de nosotros y para ello primero debemos de dejar de apuntar con el dedo,  pues no está fuera lo que necesitamos conocer.
Desde verdad-era.tv queremos mostrar nuestro apoyo a este proyecto:
http://www.coopfunding.net/
Una iniciativa col·lectiva iniciada por el grupo de soporte a Enric Durán,  en el marco de la revolución integral,  para financiar una estructura organizativa de protección que asegure que ninguna persona desobediente deba cumplir condena en prisión.

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