SI SÉ LO QUE BUSCO

Anteayer publiqué mi primer post, el primero de carácter tan personal. Además de las respuestas recibidas en el blog, he recibido algunas más de manera privada. Hay quien me dice que deje de buscar, que no voy a encontrar nada. Quien me dice que sobre todo disfrute del camino; quien tiene curiosidad por saber cómo continúa esa búsqueda. Quien se siente identificada y quien me encuentra generosa o valiente… a todos, gracias por vuestras palabras.

La verdad es que el día que escribí eso era un día diferente al día que le siguió, diferente a hoy y al de mañana…al igual que nosotros cada día somos personas diferentes. Nuestra forma de pensar va variando, porque vamos evolucionando, y nuestros pensamientos de hoy no siempre son coherentes con lo que pensábamos ayer…puede que a veces cambiemos de opinión incluso de instante en instante. Por eso quiero dejar claro que las palabras, al final, palabras son, y que a veces, aunque sean tan necesarias, son muy confusas, porque hay cosas que no se pueden expresar con palabras.

Hoy, pensando en todas esas respuestas, de lo que me doy cuenta es de que contrariamente a lo que decía en el post, casi siempre sé lo que busco. Y no siempre es lo mismo. Si que es verdad que algunas de las consultas que he hecho o terapias han sido pura curiosidad y anhelo de mejorar, mejorar en cualquier sentido: ser mejor persona, amiga, hija, mas lista, mas guapa, mas simpática, más conectada…da igual, mejorar. Pero a otras he ido con objetivos más claros, buscando cosas diferentes en función de lo que necesitara en ese momento.

Estos últimos años, en los que me siento especialmente cansada y con una necesidad de más tiempo que me agota todavía más, lo que vengo buscando casi siempre es energía, pero otras veces, en las que me he sentido insegura, lo que buscaba era confianza, confianza en mi misma y en la vida. Otras, en las que quizás me sentía confundida, buscaba lucidez, y así sin parar y vuelta a empezar.

Y lo bueno, y por eso sigo buscando, es que muchas veces he encontrado lo que buscaba, y las veces que no, he encontrado algo que me ha llevado a algo que me ha llevado a algo que al final me ha hecho encontrar, si no exactamente lo que buscaba, algo que me ha interesado tanto que me ha hecho seguir buscando.

Y lo malo, porque siempre tiene que haber un “Lo malo”, es que ese siempre encontrar algo nuevo que buscar, cansa; y eso es seguramente lo que hace que haya momentos en los que me diga a mi misma Qué narices estás haciendo Eva.

Pero es que algo en lo más profundo de mí me dice que tanta búsqueda al final tendrá un sentido, aunque sé que es muy probable que no.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *