¿EDUCACIÓN?

Cuenta la leyenda que la educación pública se creó para integrar a los nuevos individuos a un Mundo ya establecido…primero crearon cristianos, más tarde, trabajadores incapaces de cuestionar un sistema corrupto. La educación pública, aunque duela, nunca ha sido ideada para el bien del pueblo, sino para hacer de él cuadros de esclavos cuyo fin es mantener el status quo presente.

Hoy en día, asistimos a protestas masivas en pro de rescatar la educación pública con la que muchos hemos crecido y nos hemos formado. A veces resulta inevitable pensar que son muy pocos los que han sido capaces de salir de ese molde en el que nos han educado para decir: ” no, yo no quiero esa educación para mis hijos”.
¿Que nos enseña la escuela? Nos enseña a competir: por mejores notas, por becas… el sistema educativo no está pensado para generar una sociedad altruista y cooperativa, más bien está inmerso en una lógica darwinista donde solo los más fuertes logran sobrevivir. Apela al individualismo, y lo peor de todo, juzga al individuo al por mayor bajo unos parámetros y esquemas totalmente desfasados y nefastos. Una metáfora muy gráfica de esta tendencia al individualismo es la disposición de los alumnos en las clases. Me explico: inicialmente se distribuye a los niños en una gran mesa, unidos, donde todos pueden participar y verse las caras. A medida que el niño va creciendo también va siendo aislado del conjunto. De a poco la gran mesa redonda se convierte en una mesa de cuatro, después de dos, para acabar siendo un escritorio individual en el que el niño debe ignorar a sus otros compañeros para fijar su atención sobre la pizarra. De esta manera nos enseñan que el Hombre cuando crece ya no debe formar parte de una comunidad, sino que de lo que se trata es de seguir las instrucciones del de arriba sin molestar al de al lado. Esta disposición de los estudiantes según su periodo de aprendizaje nos puede parecer algo natural, algo lógico, pero no lo es. Solo es una herramienta más para perpetuar esta batalla de egos en la que estamos sobreviviendo.
No se educa para cuestionar, se educa para acatar, no se educa para liberar nuestra mente, se hace para mantenerla encerrada en unos patrones fijos que no pongan en juego el Mundo que nos han ideado.
Una Historia falsa, de continuo progreso y evolución, un lenguaje mudo que nos enseña como analizar una oración pero no como transmitir lo que llevamos dentro, unas matemáticas despojadas de su parte mágica y misteriosa para hacerlas más tediosas, una gimnasia que premia a los más talentosos, y deja de lado a los que más necesitan sentir esa pasión por el deporte. Es una educación excluyente, donde aquel que se sale de unos parámetros establecidos por ves a saber quién, queda relegado a un segundo plano, marginado… la tan clásica estampa del mal estudiante… el cual acaba aceptando ese papel tras varios años de repetición de la misma cantinela.
Estudiar, ¡¡incluso leer!! se plantea como una obligación…y así muchos niños acaban odiando todo aquello que de mayor les hará crecer. Es como si mutilaran nuestra tendencia natural al aprendizaje… en lugar de aprender desaprendemos, en lugar de amar la sabiduría la odiamos, pues es planteada como algo ajeno al individuo… como algo que nada tiene que ver con él, que nada puede hacer por él. El niño “tiene que”, pero nadie se plantea la cuestión de si el niño quiere. Es como si hubiéramos olvidado que los niños tienen mucho que enseñarnos, los tratamos como simples cajones donde guardar nuestro saber, como si fueran recipientes vacíos a los que hay que llenar…. llenar con dogmas y prejuicios, con reglas y leyes…para evitar el “salvajismo” de un niño lo transformamos sin querer, en un monstruo dispuesto a todo por seguir siendo el primero de la clase el día de mañana.
Puede parecer que nuestra experiencia en el cole fue traumática, no es así, lo traumático fue descubrir que todo lo que nos habían contado no era verdad. Que después de haber cursado todos los estudios que la sociedad demanda para ser un buen ciudadano seguíamos sin saber absolutamente nada de lo que es importante en esta Vida, que no nos enseñaron a ver sino que nos pusieron una venda en los ojos con la que pasear delante de la injusticia sin pestañear.
La educación que recibimos está dirigida por los mismos mafiosos que controlan nuestra Vida. Imagina una educación libre… tendría como resultado una sociedad libre, y esto no lo pueden permitir, pues se les acabaría el gran show.
Una nueva educación es esencial si queremos que nuestros hijos no se hundan en el mismo sin sentido al que nosotros nos hemos visto evocados. Seamos realistas, y preguntémonos: ¿Hemos recibido una buena educación? ¿Nos han mostrado el camino del autoconocimiento o nos han guiado hacia un falso camino? ¿Hemos crecido con ella o nos hemos hecho más pequeñitos? ¿Ha ampliado nuestro horizonte o lo ha limitado?
¿Que sentido tiene enseñar a un niño quien fue Rosseau y no enseñarle como canalizar y expresar su enfado de manera constructiva?
¿Que sentido tiene educarnos como robots si lo que somos es seres humanos?

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